Mujer con vestido blanco, apoyada en una pared de piedra, con plantas verdes de fondo, sonrisa suave.

Estudio de arquitectura que habita entre la belleza y la tierra

Más de 20 años imaginando espacios
donde la belleza y la sostenibilidad se encuentran.

Mi idilio con la arquitectura comenzó a los dieciséis años, cuando un libro dedicado a la casa Can Lis de Jørn Utzon cayó en mis manos por casualidad. Desde ese momento supe a qué quería dedicarme.

Mi sensibilidad artística buscaba un camino donde poder desarrollarse y contribuir al mundo con más belleza, más armonía y bienestar.

Mi madre era pintora y ceramista, mi padre ingeniero. Así que crecí en presencia del barro y el color, pero también del gusto por las matemáticas y la lógica.

La arquitectura era la síntesis perfecta.

Construir es dejar una huella

Que sea ligera sobre la tierra.

Que sea profunda en la vida.

Vivo en la Sierra de Madrid rodeada de naturaleza. Esta conexión con el entorno no es decorativa: es fundamental en mi manera de entender la arquitectura.

La maternidad me hizo revisitar la arquitectura de forma más holística. La crisis climática me empujó a apostar por proyectos más sostenibles, más conectados con nuestra tierra.

Construir una casa es mucho más que diseñar un espacio. 

Es un acto de cuidar a las personas que lo van a habitar y al planeta que las sostiene. Es imaginar cómo queremos vivir y qué mundo dejamos detrás de nosotros.

Me embarco en cada proyecto con pasión e ilusión —casi obsesión. Lo hago mío y no paro hasta encontrar la solución más bella y sostenible posible.

Si buscas un estudio grande y despersonalizado, no soy tu opción. 

Pero si quieres alguien que entienda tu proyecto como propio, que combine rigor técnico con mirada artística, y que nunca pierda de vista ni la belleza ni la responsabilidad, entonces podemos trabajar juntos.

Formación y experiencia docente

Estudié en la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de la Universidad Politécnica de Madrid (ETSAM). He realizado los cursos de doctorado en Proyectos Avanzados y he dado clases de dibujo y proyectos en la ETSAM, la Universidad Europea de Madrid y en el IE Architecture School.

Al terminar la carrera recalé en el estudio de Julio Cano Lasso —Premio Nacional de Arquitectura—, para colaborar estrechamente con José Selgas y Lucía Cano. SelgasCano se ha convertido en uno de los estudios de mayor prestigio a nivel internacional.

Experiencia profesional

Trabajar de la mano de José Selgas y Lucía Cano durante más de 10 años ha sido una fortuna y un privilegio. De ellos aprendí no solo una forma de hacer y de concebir la arquitectura, sino también los procesos de este oficio tan fascinante y complejo.

Junto a ellos he realizado proyectos del sector público y privado, premiados y de proyección internacional, como auditorios, palacios de congresos, viviendas y espacios de trabajo. He estado activamente vinculada en todas las fases de trabajo, desde el diseño inicial hasta el proyecto de ejecución y dirección de obra.

Por cuenta propia he realizado diversos concursos y ganado varios premios. He construido una plaza pública, la reforma integral de una vivienda, varios proyectos de interiorismo y una vivienda unifamiliar completa.

Por qué mi propio estudio, por qué ahora.

Después de más de una década trabajando en proyectos de gran escala y complejidad, sentí el deseo de llevar toda esa experiencia a una práctica más cercana, más personal, más consciente.

Quiero trabajar con personas, no solo con programas. Quiero diseñar espacios que no solo sean eficientes o bellos, sino que sean significativos. Que cuiden y que transformen.

Mi estudio es pequeño intencionadamente. No busco multiplicar proyectos, sino profundizar en cada uno. Esto me permite ofrecer a cada cliente la atención personal que sus sueños y necesidades merecen.

Lara Resco, vistiendo blusa gris y pantalón negro, de pie contra fondo blanco.

Cómo trabajo

Atención artesanal

Cada proyecto es único. No trabajo con fórmulas. Me tomo el tiempo necesario para entender qué necesitas, qué te hace sentir bien, y cómo tu espacio puede ser el mejor reflejo de tu forma de vivir.

Rigor técnico

La experiencia en proyectos de alta complejidad me ha enseñado que los detalles importan. El detalle no es adorno: es la manera en que un edificio respira, revela su carácter y su cuidado.

Trabajo durante todo el proceso en estrecha colaboración con expertos en sostenibilidad, estructuras e instalaciones. Nada se deja al azar.

Sensibilidad estética

Para mí la arquitectura es un arte profundamente humano. No diseño desde las tendencias, sino desde la búsqueda de lo que puede emocionar, confortar y durar en el tiempo.

¿Hablamos de tu proyecto?

Si has llegado hasta aquí, probablemente algo haya resonado contigo. 

Me encantaría conocer tu historia y ver si puedo ayudarte a construir el espacio que imaginas.